lunes, 13 de julio de 2009

Zapping




El control… por supuesto que estaba debajo de la sábana. La música de la tele es perfecta para un striptease, pensás. Y si tan sólo él estuviese acá y la música de la tele no se pudiese escuchar..? Y si el sonido de los besos más ansiados del mundo tapase la advertencia meteorológica de la tarde? Y si acaso la avalancha se sucediese, pero fuese cantando, bajo tu sábana? Creo que la rubia que habla sin parar en la misma tele, en el fondo tiene vergüenza de no hacer ruido de besos a la noche. Dice que soñar no cuesta nada, pero ya no le quedan ni ganas. Y yo que sí sueño y que sí tengo besos de él y que sí tengo ganas, no sé dónde poner la cabeza un lunes a la una de la mañana que como siempre, estoy lejos, pero cerca.


/Anna /

martes, 7 de julio de 2009

Pasos




Tengo como para 7 minutos más de espera y me doy cuenta: camino torciendo bastante la pierna derecha. Es tonto mirar la sombra de uno en forma casi compulsiva*, pero más tonto debe ser preguntarse si será un defecto de nacimiento o adquirido por una vida de cuadras en subida.


* más tonto es escribirlo


/Anna/

jueves, 19 de febrero de 2009

Dejar





La noche es de insomnio y te golpea, el desbarajuste al acecho. Como si la vida pendiese de un hilo de míseros segundos de sueño. Entra demasiada luna para una sola noche. Sería bueno poder incorporar toda esa recurrencia de ideas en conclusiones esclarecedoras. Pero salen disparadas, no quieren venir, no aparece el entrecierre victorioso de párpados. Otra vez la basura no la pasaron a buscar. Viste que ya no es invierno? Pero te cae en suerte ese frío, desdibujado, del querer ver lo que no está. Como odio el enredo cuando no deja nada sobre la mesa. Y es mentira que la ciudad esté dormida.

/Anna/

sábado, 31 de enero de 2009

Código incorrecto




Me muevo por instinto en una ciudad desconocida. Me pisan los talones. El ardor de no pertenecer al sitio de lo detestable. Desde arriba: la señal aleatoria del sí se puede. Que salís adelante solita, que mejor es la cortesía de la casa, que mejor es duplicarse. Mirar enfocándose en el entrecejo del otro, pero concentrados en su nuca: receta de la abuela, la reina de primavera en años en que las misses no existían.

Cuánto cóctel explosivo en tu meridiano y vos sin pajita!



/Anna/

miércoles, 8 de octubre de 2008

sueño 07.10




avalancha
de gatos-coatí
gatos-mapache
gatos-ardilla
son una plaga nacional
comen
rompen
están por toda la casa

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hasta acá llegué. no me va más tu ambigüedad, tus mediastintas, lo incierto de tu permanencia. olvidate de mis invitaciones, las de toda naturaleza. caducaron. hoy termina mi espera por vos.

/Anna/

jueves, 18 de septiembre de 2008

Nada



No vengas a decirme nada sobre la obsesión del querer probar. Cada vez que te encuentro siento que puedo hechizarte, volverte una red para mis besos. A veces me pregunto de qué se trata la amistad entre tu boca y mi mirada. Quizás estemos en una misma dimensión. Quizás tomes mi mano, yo tome tu codo y pasemos mil noches más en los escondites de tu cuerpo escuálido. No pierdas tiempo, no desees lo que no se puede tocar. Como en una vidriera de perfumería perfecta, los cristales no se pueden romper si sólo los mirás. Como el bonsai de tus ganas reprimidas. Como tu talento, como el futuro. Como las piernas de la gimnasta obsesionada con las medallas. Que aturdidor puede resultar el sonido del ansia. El problema del no-poder-decir-ser-desear-tocar se reduce a un sólo color; el que nos mira desde el vértice de la ventana.

/Anna/

miércoles, 27 de agosto de 2008

Será por eso / Cuarto de siglo



Porque la piel no es igual que hace 10 años. La inocencia, las intenciones, las angustias ya saben de escondrijos. Subir escaleras, salir dos noches de corrido, seguir de largo, sin dormir, como si nada: cosas que se vuelven pesadas. Las heridas duelen el doble, aparece la satisfacción del 'hasta acá llegué', el quiero vale 4 y el para-siempre.

Ahora sabés que un 'puede ser' es un sí, que un 'estamos en contacto' puede significar un año, 2 meses, o un jamás. Los kilos se instalaron en su lugar, los besos duran más, las esperas se volvieron soportablemente previsibles. La miopía sigue in crescendo, el ansia también. La ingenuidad intacta casi, quiso irse pero no la dejaste. Inventar la complicidad, los juegos de lengua, el hacer el amor con los ojos. Copas, velas, zapatos, un sólo perfume, una sola canción repetida en donde antes habían miles.

El gimnasio que no lo encarás. Y el chocolate y el vino, más fieles cada vez. El buscarle la vuelta a la llave cuando no funciona, y te das cuenta que vivís sola de golpe. Llamar al vecino para que te mate esa araña que quiebra tu paz. LLegás y saludás a tu heladera con una reverencia. Enredarte en la frazada pensando en amaneceres pasados no te deja dormir cada tanto. Despertarte y pensar en las cuentas que llegan.

Ellos se quieren ir sin saludarte, se quieren quedar a vivir, te dicen 'me puedo bañar acá'. La vecina se asoma a ver qué hacés. Llega tu madre y pone la casa dada vuelta en medio segundo. Dice que no lavás (lo cual no es novedad, pero ahora sólo lo escuchás una vez por mes).

Mezcla de mezclas, de mezclitas. El autodefinido te autodefine y no te asume. Desperdigadas las ausencias, las muletillas, las manías. Te sostenés en el aire de tu tiempo, los deslices a la orden del estar ahí.

/Anna/

viernes, 15 de agosto de 2008

Demasiado



Demasiado dulce mi perfume.
Demasiado cerradas las ventanas.
Demasiado plástico reinante.


Demasiado largo el viaje.
Demasiado antipático el asiento de cuero.


Demasiado repetitiva la imagen del salir, la falta de espacio.
Demasiado previsible la náusea.


/Anna/

martes, 29 de julio de 2008

Boletos



-¡En 20 minutos estoy en la plaza! Te espero ahí - gritaba él, vestido de marinero.
-No me preguntes donde estoy. – ¿Q te importa?! – ¿Querés q vaya?
-Decime, ya estoy en Agencia Olivera. – Si querés me bajo acá y no voy.
-¿Por qué no me creés? Te digo que voy llegando. Te espero un rato y me voy. -
-¡Si no vas no me ves más!

Quiero ver qué pasa cuando llegue a la plaza. Me toca bajarme en el mismo lugar, me gana la curiosidad por ver cómo se encuentran. No veo aparecer a nadie. Sigo caminando. Con la amigdalitis de mi gata no puedo darme el lujo de chusmear la vida de la gente a estas horas.

/Anna/

miércoles, 23 de julio de 2008

Crónica de noche de sábado pueblerina



23.32 - previa en 'posada' con cerveza y papas fritas. más baratas que de costumbre. se olfatea aire festivo.

01.02 - plaza central con gente de toda edad. nunca había visto tanta gente vestida con bombacha de campo. está todo el pueblo reunido por la carrera de caballos que terminó en la tarde.

02.02 - gimnasio, luces, música y más cerveza.

02.42 - orquesta de cumbia en vivo.

03.02 - me hacen señas con la cabeza para invitarme a bailar. me cuesta un rato descifrar la señal. mi primo desaparece. bailo con uno de cerro largo. dice que "las de maldonado" bailamos corriendo". me llama lora. lo dejo y encuentro a mi primo (por suerte).

03.42 - me saluda por 3era vez uno de treinta y tres. esta vez nuestra forma de bailar es similar. ya habituada al 2 y 1, aunque no a lo que para mí es lentitud de veteranos en cumpleaños de 15.

03.52 - me promete amor eterno, y mil cosas más. lo dejo y encuentro a mi primo con amigas. esta vez ya no me separo de ellos.

04.02 en adelante - seguimos con el 2 y 1 que me marea pero ya acostumbrada, como si lo hiciera siempre. la orquesta dejó de sonar hace rato. una discoteca anima el baile.

05-42 - me acuesto a dormir en la cama que fue de mi madre con las piernas y el cuerpo cansado. contenta.

06.02 - mañana a las 11 me voy a comer al campo.

CAMBIO Y FUERA


/Anna/

viernes, 11 de julio de 2008

Tiempo



Hace diez años la quinceañera conoce la nieve. Pasan ciudades, maquillaje, amantes, hojas en blanco. Chica: té negro. Grande: té de frutas. Chica: rubios, ojos claros. Grande: tímidos, vulnerables, miradas besables. Cambian los caminos que se pisan unidos por el existir, una cuerda plasmada en lo estacional. Ojos que dicen, flechas en dirección retórica, como palabras. Nunca imaginando todo lo que pueden llegar a creer.

Aunque acabes en un rincón oscuro y catastrófico, en el campo silencioso, en la tumba menos visitada. Aunque tu sonrisa no sea la ideal. Siempre vas a marcar un destino que no da lugar al retroceso. Tu piel será mi molde más perfecto, el más fuerte que he conocido.

/Anna/