domingo, 2 de agosto de 2015


Agua que desciende

tus cosas y las mías
sumergidas

Brazadas en el aire
Matinal quietud
inerte
incesante

Metáfora del arca

Y nuestras cosas flotan

/Anna/


viernes, 22 de mayo de 2015

He aquí tu nombre
cautivo en las sombras 

Desatendamos 
el vértice de los milagros

Entibiemos la esencia de la soledad
cualquiera sea su sonido

/Anna/


sábado, 18 de abril de 2015

Ya es tarde

Viniera yo como el silencio cauto
(No sé quién era aquel que lo decía)
Bajo luna de nácares o fuego
bajo la inmensa llama o en el fondo del frío
en ese ojo profundo que vigila
para evitar los labios cuando queman
Quiero acertar quiero decir que siempre
que sobre el monte en cruz vendo la vida
vendo ese azar que suple las miradas
ignorando que el rosa ha muerto siempre

*Vicente Aleixandre

domingo, 29 de marzo de 2015


Tus manos presionan
suavidad noctámbula

Alas
delfines
horizontes

El peso de tu cuerpo
Azulado deseo
Disfraces de calma

Aquí se encuentra todo

Se echa de menos la esencia de la piel
Primavera en bandadas
primavera en vahos
casuística causalidad

Cascada
Identidades
Comienzos

Te diré algo sobre la confusión
anti estaciones
recorrer en sentido inverso
el sonido que se acerca

/Anna/

lunes, 2 de febrero de 2015


Sobreviene tu recuerdo
golpeando
como un viento de correntadas infinitas

Lo no dicho al costado del papel
aguas agitadas de la noche

Dícese de un deseo
entre comillas

Un deseo de contrarrestar la abrumadora y aplastante lejanía

Para decir ahora
Para decir amor

Las luchas internas tienen eso

/Anna/

lunes, 5 de enero de 2015

Revuelta


Quisiera ser tumulto
/más que mil tormentas en estampida/
No pronunciar lo obvio
No atesorar la imagen de la ausencia

Mil capullos en espera
Abrazos al aire que se escurre de los dedos

Seamos un pez de color
/dibujo una línea carmesí/
Seamos dóciles

Equiparemos a ritmo nuestras manos

Seamos el extremo

/Anna/

miércoles, 26 de noviembre de 2014

En la ciudad


Inluso desde aquí nuestra ciudad está siempre al alcance de la mano
si cierras el puño cabe en el bolsillo

Yo soy de aquí pero cambio a menudo de coordenadas
latitud de las relaciones
longitud de las camas
temperatura de los sentimientos

Sé muy bien que nuestra ciudad se entremezcla por todas partes
y que no se la puede abandonar en ninguna

Cada uno lleva su ciudad en el corazón
                    incluso con los ojos cerrados
incluso en el corazón de otra ciudad
                    en ese momento piensa en mí
                    aunque ya no esté
                    en ningún mapa

* Marta Eloy Chichocka

martes, 14 de octubre de 2014

En mis manos surge el blanco de los días
vacío descorazonado

Acéfalos refugios del ruido
pasan sueños disparatados
todos descubrimientos
en giros laberínticos

Eslabones
Trucos
Engranajes

/Anna/

domingo, 6 de julio de 2014

El intruso


Amor, la noche estaba trágica y sollozante 
cuando tu llave de oro cantó en mi cerradura;
luego, la puerta abierta sobre la sombra helante,
tu forma fue una mancha de luz y de blancura.

Todo aquí lo alumbraron tus ojos de diamante;
bebieron en mi copa tus labios de frescura; 
y descansó en mi almohada tu cabeza fragante;
me encantó tu descaro y adoré tu locura.

¡Y hoy río si tú ríes, y canto si tú cantas;
y si duermes, duermo como un perro a tus plantas! 
¡Hoy llevo hasta en mi sombra tu olor de primavera;

y tiemblo si tu mano toca la cerradura; 
y bendigo la noche sollozante y oscura
que floreció en mi vida tu boca tempranera!

*Delmira Agustini

lunes, 25 de noviembre de 2013

Visión



¿Acaso fue en un marco de ilusión,                            
en el profundo espejo del deseo, 
o fue divina y simplemente en vida 
que yo te vi velar mi sueño la otra noche? 

En mi alcoba agrandada de soledad y miedo, 
taciturno a mi lado apareciste 
como un hongo gigante, muerto y vivo, 
brotado en los rincones de la noche 
húmedos de silencio, 
y engrasados de sombra y soledad. 

Te inclinabas a mí supremamente, 
como a la copa de cristal de un lago 
sobre el mantel de fuego del desierto; 
te inclinabas a mí, como un enfermo 
de la vida a los opios infalibles 
y a las vendas de piedra de la Muerte;
Te inclinabas a mí como el creyente 
a la oblea de cielo de la hostia... 
-Gota de nieve con sabor de estrellas 
que alimenta los lirios de la Carne, 
chispa de dios que estrella los espíritus.- 
Te inclinabas a mí como el gran sauce 
de la Melancolía 
a las hondas lagunas del silencio; 
te inclinabas a mí como la torre 
de mármol del Orgullo, 
minada por un monstruo de tristeza, 
a la hermana solemne de su sombra... 
Te inclinabas a mí como si fuera 
mi cuerpo la inicial de tu destino 
en la página oscura de mi lecho; 
te inclinabas a mí como al milagro 
de una ventana abierta al más allá. 
   
¡Y te inclinabas más que todo eso!

Y era mi mirada una culebra 
apuntada entre zarzas de pestañas, 
al cisne reverente de tu cuerpo. 
Y era mi deseo una culebra 
glisando entre los riscos de la sombra 
a la estatua de lirios de tu cuerpo! 

Tú te inclinabas más y más... y tanto, 
y tanto te inclinaste, 
que mis flores eróticas son dobles, 
y mi estrella es más grande desde entonces. 
Toda tu vida se imprimió en mi vida... 

Yo esperaba suspensa el aletazo 
del abrazo magnífico; un abrazo 
de cuatro brazos que la gloria viste 
de fiebre y de milagro, será un vuelo! 
Y pueden ser los hechizados brazos 
cuatro raíces de una raza nueva: 

Y esperaba suspensa el aletazo 
del abrazo magnífico...
¡Y cuando, 
te abrí los ojos como un alma, y vi 
que te hacías atrás y te envolvías 
en yo no sé qué pliegue inmenso de la sombra!


*Delmira Agustini

domingo, 7 de abril de 2013

El pozo

"Te estás yendo.
Un punto diminuto en la distancia
que agita las manos, hasta que la desaparición,
para la cual nadie está preparado,
te traga como un pozo cuya profundidad no conozco.
Probablemente no tenga fondo
y en mis sueños a partir de ahora,
te vea siempre cayendo(...)"

*Claudia Masin